miércoles, 12 de agosto de 2009

La sofisticación de los turistas

Prometí descansar, al menos de posts, este verano. Hosteltur no me deja, y sus titulares menos: "La crisis hace menos sofisticados a los turistas españoles", dicen, y tan panchos. Como para dejar de pensar en el turismo o creer que a pesar de los pronósticos, según los últimos datos de ocupación disponibles, la temporada veraniega no termina de ir mal del todo en la Costa Blanca. No hay sitio para la tranquilidad: la sofisticación de los turistas está en juego, por culpa, dicen, de la crisis. Que Dios nos pille confesaos.
Cuando uno rasca tras esta reveladora afirmación, se descubre que esta presunta pérdida de elegancia de nuestros turistas viene dada siempre según Hosteltur, debido a que:
La crisis económica está llevando a los turistas españoles a valorar mucho más el sol y playa así como la comida a la hora de elegir el destino. Y en cambio están concediendo menos importancia a los aspectos culturales y paisajísticos del lugar. Además, suben los viajeros que reservan directamente en la web del proveedor, los que recurren al coche propio y aquellos que optan por alojarse en viviendas particulares.
No sé que me preocupa más, si lo tendencioso del titular o el cúmulo de contradicciones visibles en el texto y las injerencias que se desprenden con los resultados expuestos de la encuesta del ICTE, fuente de los datos arrojados. Habría que ver el muestreo, claro. Y los datos, ay los datos, para mí cogidos con pinzas. Hagan un ejercicio de regla de tres del texto resaltado, tomado literalmente de la noticia:
  • Según la citada encuesta, las costas españolas siguen siendo el destino preferido por los españoles (...)
  • Asimismo, los turistas españoles están concediendo mayor importancia a la comida que tendrán a su alcance en el destino (...)
  • En cambio, y aunque una amplia mayoría de los encuestados (el 71%) dice que da mucha importancia a la cultura del destino, se observa una caída de casi cuatro puntos respecto al primer semestre del año anterior.
  • Incluso el paisaje y la naturaleza del destino pierden puntos entre los turistas españoles. Si antes este factor era importante para el 82% de los viajeros, ahora ha descendido al 73%.
  • Además, ante la pregunta "¿Qué razón fue determinante a la hora de elegir el destino turístico?", solo citan "la belleza del destino" el 14,8% de los encuestados, frente al 24,5% del año anterior.
¿Algunas conclusiones?
Los turistas españoles siguen prefiriendo el destino de sol y playa y le dan importancia a la gastronomía pese a que/ aunque/ debido a que/ porque/ ya que (táchese lo que no proceda) ya no dan tanta importancia a la cultura del destino, ni al paisaje y la naturaleza del mismo, ni, por supuesto, a su belleza. Toma conclusión del silogismo, que diría Sócrates. ¿Es susceptibilidad del que escribe o alguien entiende lo mismo?
El General británico John Burgoyne, conocido como "Gentleman Johnny", hubiera sido un sofisticado turista de ciudad y un pésimo turista de sol y playa.

La asociación de ideas "turista de sol y playa" = "turista poco sofisticado" me parece obsoleta, elitista y lo que es peor, falsa. Si la sofisticación se mide por el interés cultural, pecamos de un sesgo que no nos deja ver la cantidad de eventos del "turismo de ciudad" (?), precisamente impulsados gracias a ese turismo de sol y playa. Si la sofisticación se mide por "gasto turístico", entonces pecamos de un sesgo que no nos deja ver también que el turista de museo come bocadillos ya que se encuentra preocupado sólo en aumentar exponencialmente su sapiencia, su sofisticación.

Aunque a lo mejor me equivoco. ¡Claro! El/la del sol y playa no va al museo, salvo si es gratis o dan bocadillos. De hecho, el sol y playa siempre está relacionado con el bajo gasto, un ejemplo claro es Marbella o los mojitos de seis euros en los chiringuitos (¡llenos!) a pie de tantas playas. Claro que el turista que va de blanco tomando un caipiriña, tan sofisticado, viene de la ciudad y sólo pasaba por la playa... ¿Por qué esa manía de encorsetar diversos tipos de turismos cuando la realidad del turista es mucho más global y holística? ¿Por qué "enfrentar" productos cuando las tendencias de movilidad y las comunicaciones, la personificación, las nuevas tecnologías y la heterogeneidad de oferta y demanda favorecen la complementareidad?

Todos los análisis de la realidad tienen un sesgo, todos nos llevan a la duda metódica. El tema es que no entiendo como un medio que se apellida a sí mismo "e-Comunicación para el turismo de futuro" cae en estos parámetros tan ávidos de sentido común. Sólo espero que el desafortunado calificativo (sí, "sofisticados") no esté calcado del mismo informe del ICTE, o de su nota de prensa, que no he podido leer aún. Pues eso, que Dios nos pille confesaos...
-----------------------------
PD.- Lo lamento y sí, estoy totalmente de acuerdo: me he pasado tres pueblos -costeros- con la extensión del post. Es verdad, necesito unas vacaciones.

martes, 30 de junio de 2009

Crisis a broma

He leído un artículo de Javier Marías (El País) de esos que no te dejan indiferente, de esos que cuestionan la idiosincrasia, los arraigos, la estructura de "un país que se toma la crisis a broma". No sé si con razón en todo lo que dice, pero la cuestión es que la crisis va por un lado y los mensajes que nos llegan de quienes supuestamente tienen -y tenemos- que impulsar el cambio necesario y urgente, por otro muy distinto. La crisis exige por definición un dinamismo para aletear en medio del caos, y en lugar de esto, se evidencia la postura estática de casi todos los estamentos, que además empieza a ser desesperante. ¿Estamos tal vez ahora en el ojo del huracán, en una relativa calma que presagia que lo peor está aún por llegar? ¿No es hora de clavar los tablones y llenar la despensa, si es que hay para clavos y víveres?



Viñeta: Tàssies (El Periódico)


Es sólo una percepción, una intuición, una preocupación porque se termina mucha paga de desempleo y no parece que los parados puedan ser empleados a corto-medio plazo, reabsorbidos por esa estructura que critica Marías. Me inquieta pensar que solo algo pequeño cambia pero que todo sigue igual...

miércoles, 3 de junio de 2009

Alicante Mágico

Así se llama el que será el II Certamen de Magia de Cerca, que llega a Alicante los días 3 y 4 de julio. Me gusta hablar de eventos de este tipo porque ya se sabe que nadie es profeta en su tierra y que muchas veces, empeñados en buscar el paradigma o la piedra filosofal, se marcha uno a lo foráneo cuando algunos buenos ejemplos los tenemos a la vuelta de la esquina.
Desde el punto de vista turístico, podríamos clasificarlo como una nueva actividad en el turismo de reuniones de la ciudad, con la celebración de un ciclo de conferecias por y para magos de toda España. Hasta ahí, la convención, con el consabido movimiento de camas, bares, pubs, calles y restaurantes. En su otra dimensión, a diferencia de otro tipo de congresos o convenciones privadas, el programa incluye galas abiertas al público, pensadas para dar una opción más en la agenda cultural del residente o visitante cercano a la ciudad. En su primera edición en 2008, llenó dos días consecutivos el Palacio de Congresos de Alicante.



Además del interés personal -digamos que el organizador es un conocido-, he de reconocer que estudiando precisamente más de cerca esto de la "magia de cerca", no puedo dejar de pensar en las iniciativas que pueden llevarse a cabo, gracias a su naturaleza como disciplina horizontal, innovadora, interactiva. Hablo de cursos (para amateurs o profesionales), eventos como el que venimos comentando y también su aplicación temática en negocios, especialmente para el sector servicios (como lo que lleva muchos años trabajando la cadena de hoteles Magic Costa Blanca). Dentro de la empresa, podemos pensar en la magia como una actividad ideal de incentivos para sus recursos humanos, la formación de equipos de ventas, etc. Incluso, fuera del mundo del business, pienso en un taller personal de "cómo conocer gente a través de la magia", que oiga, puede tener su gancho: nada por aquí, nada por allá y me saco un ligue de la chistera. Al fin y al cabo, estamos hablando de sorprender al público, a saber, un cliente expectante (espectador) vs. un maestro de ceremonias en cuestión (mago). Sorprender a nuestro stakeholder particular, hacerlo mirar con ojos de niño. Manipulación, en el sentido más positivo; comunicación pura, en sentido estricto.

martes, 2 de junio de 2009

Thinko

Llega el primer postgrado en Creatividad, Innovación y Comunicación, puesto en marcha por la Universidad de Alicante.



En Facebook:

Mucho ánimo...

Ogilvy

Hace unas semanas, tras escuchar a Jordi Urbea, Director General de OgilvyOne y OgilvyInteractive, se me caía un post a cerca del "fin de la publicidad general". Al finalizar su charla, Urbea proyectó un vídeo en el que el mismo David Ogilvy hace más de 30 años mostraba su opinión a cerca de esos dos mundos encontrados, el del marketing directo (el del impacto/ persona, el del retorno cuantificable) y el de la publicidad de masas (centrada en conceptos creativos, en un aspecto más cualitativo, creativo). Él siempre tuvo claro que la publicidad servía sobre todo para vender y que la publicidad que vende, que se demuestra efectiva, es la que sobrevive a pesar de los creativos, y de los clientes.

Es un punto de vista pero a mí me parece que sus palabras tienen más vigencia que nunca. Me gustaría compartir este vídeo, pero aún me gustaría más que Ogilvy viera algo de esta segunda juventud del marketing directo, de los anuncios personalizados, de los Google y los Facebook. Ogilvy se está partiendo de risa con Internet y la web 2.0.





 
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.